Liga 1934-35. Jornada 12. Betis 1 - Madrid 0

El domingo 17 de febrero de 1935 comenzaba la segunda vuelta para el Betis con el encuentro ante el Madrid, al que ya había vencido en el la jornada inaugural en Chamartín.

El partido resultaba de difícil pronóstico, en el campo del Patronato de Sevilla, se enfrentaban los dos grandes candidatos al título, separados por sólo 3 puntos.

Desde hacía varios días, no se hablaba de otra cosa en la ciudad, los béticos de natural optimistas, ya coreaban “er Beti, será campeón” y si conseguían la victoria en este partido podían seguir soñando.

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Imagen 1. Aficionados cordobeses en el Patronato para presenciar el Betis – Madrid. Diario Ahora. Biblioteca Nacional de España

Imagen 2. Once del Betis que se enfrentaría al Madrid el 17 de febrero de 1935 en el Patronato. Crónica. Biblioteca Nacional de España

Se mencionaba que el partido era el más importante celebrado en la historia en Sevilla, se completó el aforo y llegaron para ver el encuentro aficionados de distintas localidades de Andalucía además de una significativa cantidad de seguidores del Madrid.

Patrick O’Connell trabajó activamente para confeccionar el equipo verdiblanco, afanándose por encontrar mayor movilidad en ataque. Dada la baja forma de Timimi, quizás fuera sustituido por el joven canterano Varela que ya había brillado otras veces. En caso de confirmarse, Saro pasaría al extremo derecho, sin que el resto del equipo sufriera modificación, salvo que el tocado Larrinoa no llegase para el partido. Al no recuperarse, este último, O’Connell opta por retrasar a Lecue a la línea de medios y alinear a Caballero como interior izquierdo. La alineación inicial del  Betis sería: Urquiaga; Areso, Aedo; Peral, Gómez, Lecue; Timimi, Adolfo, Unamuno, Caballero y Saro.

Por su parte, el Madrid viajaba el sábado a Sevilla, con la vuelta de Ciriaco, y el siguiente once probable: Zamora; Ciriaco, Quincoces; Pedro Regueiro, Bonet, León; Eugenio, Luis Regueiro, Sañudo, Hilario y Lazcano.

La demanda de localidades fue enorme. Peñas deportivas de toda España hacían sus encargos a la Secretaría del Betis. Las Peñas Mariano y Sevillista habían reservado una importante cantidad de entradas y también se esperaba el desplazamiento de aficionados madridistas por su cuenta. Llegaron autocares de Madrid y de varias provincias andaluzas.

Se registró en el terreno del Patronato la mejor entrada que se conocía en Sevilla para presenciar un partido de futbol. La reventa hizo su agosto, y la taquilla del partido superó las 75.000 pesetas. Sirvió este encuentro para demostrar la necesidad que exitía en Sevilla de un estadio de más capacidad. Mucha gente hubo de quedarse fuera, al no disponer de localidades.

En el primer tiempo no hubo goles. Nada más comenzar el partido tuvo que intervenir Zamora para rechazar un centro de Timimi, jugador que se barajó que fuera suplente por sus últimas actuaciones y que acabaría convirtiéndose en el personaje del encuentro.

A continuación los madrileños los que atacaron con sendos tiros de Sañudo y Regueiro. En el primer cuarto de hora, el Madrid se presenció un juego magnífico de la línea media madridista. A partir de este primer cuarto de hora, fué imponiéndose el empuje de los béticos, que llegaron a lanzar varios corners. Antes del descanso permutaron sus posiciones Adolfo y Timimi por la lesión del primero. En las postrimerías del primer tiempo Hilario tuvo una buena ocasión para marcar pero la rapidez de Aedo la desbarató.

Imagen 3. Lesión de Adolfo. Diario Ahora. Biblioteca Nacional de España

Betis 1 Madrid 0. Despeje Aedo. 1935

Imagen 4. Espectacular despeje de Aedo. Diario As. Biblioteca Nacional de España

Imagen 5. Primer plano de Zamora. Diario As. Biblioteca Nacional de España

Después del descanso, la línea de medios del Madrid, fatigada por el esfuerzo del primer tiempo, comienza a flojear y tiene dificultad para contener los ataques verdiblancos.

El gol de la victoria se produce a los 20 minutos, en una jugada que comienza con un despeje de Urquiaga que recoge Timimi, quien, supera la línea de medios como una flecha, sortea a León y a Quiconces y de un magnifico disparo cruzado bate a Zamora. El entusiasmo en el público es enorme, incluso algunos aficionados saltan al campo y tienen que ser desalojados por la guardia de asalto para que se prosiga el juego.

Después del gol el Betis sigue atacando y Adolfo envía un balón al poste que luego rebota en Zamora; el árbitro no concede el tanto.

En los últimos diez minutos, el Betis se defiende; pero el dominio que ejercenlos madrileños sólo sirve para resaltar la excelencia de la retaguardia bética. El partido termina con la victoria del Betis, por un gol a cero.

El arbitro fue el colegiado asturiano, Julio Ostalé, que tuvo una magnifica actuación.

Los equipos fueron: Betis: Urquiaga; Aezo, Aedo; Peral, Gómez, Lecué; Timimi, Adolfo, Unamuno, Caballero, Saro.

Madrid: Zamora; Ciriaco, Quincoces; Regueiro, Bonet, León; Eugenio, Regueiro, Sañudo, Hilario, Lazcano.

En el Betis destacaron un partido más su trio defensivo integrado por Urquiaga, Areso y Aedo, así como Timimi que marcó el gol decisivo.

Imagen 6. Martínez de León publica, antes y después del partido varias viñetas en el diario La Voz. Biblioteca Nacional de España

Imagen 7. Simpático anuncio después de la victoria del Madrid. Diario La Voz. Biblioteca Nacional de España

Imagen 8. Resultados y clasificación de la Liga 1934-35 tras disputarse la duodécima jornada. Diario La Voz. Biblioteca Nacional de España

El partido acabó con enormes muestras de jubilo de la afición verdiblanca, como solo ocurre en los finales de campeonato. Eran otros tiempos, los de mitad de la década de los años 40 en el siglo pasado, en la crónica del diario AS sobre el partido se podía leer “Había muchachas que gritaban en la tribuna sin temor a parecer menos bellas con el sofoco y el exceso de gesto…”.

Después del partido, a falta de 10 partidos para concluir la Liga, el Betis sacaba 5 puntos al 2º el Madrid y 6 al 3º el Oviedo. Ya se hacían apuestas entre aquellos que pensaban que el Betis era el gran candidato al campeonato y los que se inclinaban por pensar que se le haría larga la 2º vuelta, teniendo en cuenta que aún le quedaban 6 desplazamientos, algunos muy complicados como los de Barcelona, Bilbao, Oviedo o Valencia, por sólo 4 partidos en casa y que por ejemplo el Madrid estaba en la situación contraria con 6 partidos en casa y 4 desplazamientos.